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Viendo el complejo panorama político de California

Las políticas del Estado Dorado más allá del azul 

Traducido por: EMILY LOMBARDE

En cuanto se hicieron las 8 de la tarde hora del Pacifico en la noche de la elección presidencial, el estado de California fue declarado para la candidata demócrata, Kamala Harris. 

“[A la hora en punto, a las 11 am aquí, el Este NBC News puede proyectar que Kamala Harris va ganar en el estado de California],” el National Broadcasting Company (NBC) transmitió inmediatamente de que cierran las encuestas electorales.  Estados incluyendo Pennsylvania, Michigan y Wisconsin– en donde las encuestas cerraron horas antes — también fueron considerados muy cerca para declarar. 

Esto no fue tan diferente en las elecciones presidenciales del 2020; las encuestas en California cerraron y los 55 votos electorales del estado fueron instantáneamente concedidos al candidato demócrata Joe Biden. Excepto una abrupta y dramática convulsión política entre los dos próximos años, esto será cierto para la próxima elección en el 2028. 

Cerca de la mitad de la población registrada para votar en California son demócratas, mientras que 25% están registrados abajo de la categoría Republicana. Demócratas tienen estar agrupados en las partes urbanas del estado, notablemente el área de la bahía y Los Ángeles, mientras mucha de las áreas rurales – geográficamente la mayoría del estado, pero no de la población – tenden votar por los candidatos Republicano. 

California es sin duda una fortaleza democrática. En las últimas nueve elecciones, los demócratas han ganado, probablemente contribuyendo a su reputación de incondicionalmente ser un estado inclinado hacia la izquierda, entre ambos críticos y partidarios. 

Un artículo de opinión de Wall Street Journal del 2019 describe al estado como “[la costa del extremo izquierdo].” El libro de Michael Shellenberger “San Fransicko: Why Progressives Ruin Cities” [San Franenfermo: Porque los Progresistas arruinan las ciudades (2021) criticó las pólizas y liderazgo en ciudades grandes, incluyendo Los Ángeles y la ciudad titular, San Francisco. 

Para muchos, esta asociación entre California y las pólizas liberales es algo que ocurre naturalmente por el clima soleado. Pero, abajo de la superficie, California tiene un complejo panorama político. 

Como la profesora Kathryn Olmsted de historia en UC Davis explicó, el estado no siempre fue visto de esta manera. 

“Yo creo, naturalmente, pensamos en California como este estado profundamente azul, porque si lo ha sido por las últimas décadas,” Olmsted dijo. “Pero en realidad, por mucho tiempo, hasta los 1960s, era un estado bastante conservativo. Y luego fue de aquí para allá entre ambas categorías. La legislatura era casi toda Democrática, pero había muchos gobernadores Republicanos, quienes eran muy conservadores.” 

Olmsted es la autora de “Right Out of California” (2017), un libro en donde crónica las reacciones hacia la “The New Deal” y organización de labor en 1930 en California. Esta reacción, ella argumento, establece la fundación para el movimiento conservativo moderno. 

Apelando a las ansiedades sobre religion, roles de género e familia — el sello distintivo del movimiento conservador — es una estrategia con frecuencia pensada de ver surgido en los ‘70s, con la legalizacion del aborto nacionalmente. El libro de Olmsted, sin embargo, encuentra rastros hacia California después del New Deal, en donde líderes en uniones locales y organizaciones comunistas, y un candidato socialista para gobernador, Upton Sinclair, fueron descritos con creencias radicales y amenazadoras sobre género por sus opositores. 

“Fue difícil de obtener, en una democracia, que mucha gente votara por ti por decir ‘Nosotros creemos que grandes hombres de negocio pueden hacer lo que gusten,” Olmsted dijo. “Ellos pueden hablar de libertad, pero no les concede la mayoridad. Pero si decían que el conservadurismo era sobre la libertad, y también sobre la religión, y es sobre la casa y los puntos de vista tradicionales, y los liberales están asaltando todas esas cosas — no es solamente sobre asuntos económicos, son asuntos culturales — ellos podían tener mucha más gente en su coalición.”

 Adicionalmente, Olmsted describo el proceso en donde líderes en las agroindustrias adoptaron la retórica anti estadística. 

“Con el New Deal y Franklin Roosevelt, la póliza nacional realmente ha cambiado,” Olmsted dijo. “El gobierno federal, primeramente tentativamente — y definitivamente muy tentativamente para los granjeros — empezó a decir, ‘Bueno, no, no puedes hacerle eso a tus trabajadores. Ellos tienen el derecho a unirse a la unión, no puedes negarte a negociar con ellos, no los puedes aporrear aunque estén en un piquete.”’ 

Mientras que muchos hombres de negocio han apoyado la intervención del gobierno en la forma de subsidios y rompiendo huelgas, las New Deal pólizas marcaron un cambio. 

“Esto resultó en una reacción de gran tamaño de muchos hombres de negocio,” Olmsted dijo. “Ellos empezaron a usar mucha más retórica antiestatista que hoy reconocemos más común como libertario de la derecha: ‘Debemos de tener la libertad de hacer lo que gustemos, y el gobierno está interfiriendo con nuestro derecho de rechazar nuestro reconocimiento de las uniones.”’ 

Hoy en día, retórica similar es usada frecuentemente por compañías tecnológicas de Silicon Valley, en las cuales su intención es oponerse a la intervención del estado. Grandes y prominentes figuras tecnológicas como Peter Thiel, Elon Musk y Mark Zuckerberg son descritos por sí mismos o comúnmente pensados como libertarios, a pesar de que el invento de la internet sea un proyecto de defensa de Estados Unidos. 

Silicon Valley Super PACs o los comités de acción política de desembolsos independientes, han gastado millones contra candidatos quienes tienen la intención de oponerse a la cryptocurrency — y están preparándose para gastar más en las próximas elecciones de mitad de mandato. 

El aumento de relevancia de grandes empresas tecnológicas en política ha impulsado a observar más críticamente a Silicon Valley Tecnología y las pólizas circundantes. 

En este trimestre, por ejemplo, el Instituto de Estudios Feministas de UC Davis ha alojado un seminario para licenciados titulado “ Haciendo diferentes Preguntas en A.I y Flujos de Data,” enseñado por el Dr. Sarah Rebolloso McCullough. 

“Estamos observando muchos asuntos que no siempre son los titulares,” McCullough dijo. “Estamos observando el consumo de los recursos que son necesarios para su perpetuación, desde minerales que son poco comunes hasta el consumo de agua hasta el uso de energía. Estamos hablando de la labor. Mucha gente no sabe o no platica del hecho que hay una inmensidad de labor humana que va a entrenar la [inteligencia artificial], y la gran mayoría de esta labor está hecha por la gente más desesperada del planeta.” 

McCullough continúa describiendo algunas de las implicaciones sistemáticas que A.I. tiene con su avanzó. 

“Entendiendo AI es importante por la historia y el contexto,” McCullough dijo. “Está fuertemente integrado en la historia de la patria, historia del racismo y militarización, de conquista, un privilegio medio peligroso, un daltonismo que perpetúa sistemas de opresión. Es importante saber eso, especialmente si nosotros como individuos o como comunidades nos importa crear un mundo más justo.” 

Historias complejas de California, desde movimientos de labor al mundo de tecnología, una foto multifacética sobre la política está pintada para algunos estudiantes de UC Davis. 

“California puede ser el estado que tiene un partido democratico claro, pero esto no significa que hay un consenso en algo,” Christina Chu, estudiante de segundo año estudiando ciencias políticas, dijo. “Hasta en el mismo partido político, hay mucha variedad. Candidatos individuales y asuntos todavía ocupan de tener una campana. Los puntos de vista políticos de la gente son más complejos que, ‘Demócratas votan por lo que sea de la izquierda y los Republicanos votan por lo que sea de la derecha.’”

Los comentarios de Chu son recordatorias de la elección del 2024, en donde varias papeletas progresistas fallaron a ser pasadas. 

La Proposición 6, la cual pudo ver prohibida la servidumbre involuntaria como castigo criminal, fue rechazada en California. La Proposición 36, por otra mano, la cual restauraba castigos más severos en ciertas drogas y ofensas de robo, pasó, mientras un aumento en el pago mínimo del estado y una derogación en límites en el control de renta no pasó.  

“Mucha gente asume que California nunca va a pasar pólizas abiertamente de la derecha, así que siento que hay casi como un sentido de eliminación de política de muchos liberales o progresistas en California — como otros estados son en donde los campos de batalla están,” Chu dijo. “Pero eso no es verdad.”

En facto, propuestas similares a la rechazada Proposición 6 de California han sido aceptadas en ‘estados rojos” incluyendo Alabama y Tennessee. 

California también no es inmune a acciones tomadas por el gobierno federal. A pesar de tener unas de las mas fuertes proteccions al aborto en la nacion, doctores en California todavia se enfrentan a presion immensa de estados anti-aborto. Solo este mes, Louisiana attempto a extraditar a un doctor de la area de la bahia por prescribir pastillas de aborto a una mujer de Louisiana. 

Miedos sobre deportación y sentimientos anti-imigracion desproporcionadamente impactan a Californianos, cual es el estado que le da hogar a 10.9 millones de inmigrantes — más que cualquier otro estado. El estado también tiene importancia nacional — el estado anfitriona 12% de la población nacional y produce casi la mitad de los vegetales de la nación y tres cuartos de las frutas y nueces. El gobernador, Gavin Newson, aparenta que se está  preparando para ser presidente. 

California puede tener un rol previsible en las elecciones presidenciales de las últimas décadas. Pero la historia política del estado — y el presente – revelan disputas sobre la labor, la tecnología y las pólizas que los gobiernan, desafiando las etiquetas partidistas.